Armaduras
El desapego es una palabra tan putamente trivial, tan bastardeada,... ¿de que desapego me hablas si lo primero que te calma cuando llegas a este mundo es que te pongan a escuchar el corazón de nuestra madre?. Si fuéramos desapego no existiría sociedad, no habría mesas de amigos, no buscarías a tu amiga para llorar cuando tenés el corazón roto, ¿y por qué solemos tener el corazón roto?, porque alguien se fue de nuestras vidas, de la manera que se haya ido.
Acá surge el todo. Este es el hito. Acá preparamos las armaduras y juramos NUNCA MÁS volver a sentir eso, porque dolió TANTO. Tanto, que no queremos volver ahí. No más.
Hablale de desapego a una persona que esta en pleno enamoramiento... en ese momento mágico en el que el otro se vuelve tu mundo completo, en el que ese otro es el mismísimo latir de tu corazón...
Lo que no nos enseñan,... es que esa persona no se vuelva TODO el mundo, que no cerremos el juego, esto sólo lo aprendes cuando soltás a "ese" primer amor que pensaste que era para toda la vida. ¿y sabes qué?, nunca se sabe nada, no podemos controlar absolutamente nada. NO sabemos, ni podemos saber cuanto va a estar una persona en nuestra vida, como tampoco puede saberlo "esa persona". y por eso, ¿por el puto miedo vas a cerrarte?. Dejemos de ser cagones, hipócritas y caretas.
¡Cuanto dolor es arrastrar la armadura!, pesa, duele... y sobre todo se siente tanto frío.
Prefiero sentir, sentir mucho. Que duela a veces. Permitirlo, que duela y ver, ver que esa persona que se esta yendo te deja un montón de recursos nuevos, que si no te lo hubieses cruzado, vaya a saber si podías aprenderlo con otro. Somos engranajes perfectos. Aprendizajes eternos.
Acá surge el todo. Este es el hito. Acá preparamos las armaduras y juramos NUNCA MÁS volver a sentir eso, porque dolió TANTO. Tanto, que no queremos volver ahí. No más.
Hablale de desapego a una persona que esta en pleno enamoramiento... en ese momento mágico en el que el otro se vuelve tu mundo completo, en el que ese otro es el mismísimo latir de tu corazón...
Lo que no nos enseñan,... es que esa persona no se vuelva TODO el mundo, que no cerremos el juego, esto sólo lo aprendes cuando soltás a "ese" primer amor que pensaste que era para toda la vida. ¿y sabes qué?, nunca se sabe nada, no podemos controlar absolutamente nada. NO sabemos, ni podemos saber cuanto va a estar una persona en nuestra vida, como tampoco puede saberlo "esa persona". y por eso, ¿por el puto miedo vas a cerrarte?. Dejemos de ser cagones, hipócritas y caretas.
¡Cuanto dolor es arrastrar la armadura!, pesa, duele... y sobre todo se siente tanto frío.
Prefiero sentir, sentir mucho. Que duela a veces. Permitirlo, que duela y ver, ver que esa persona que se esta yendo te deja un montón de recursos nuevos, que si no te lo hubieses cruzado, vaya a saber si podías aprenderlo con otro. Somos engranajes perfectos. Aprendizajes eternos.
Me encanta el brillo de tu palabra. Gracias, poeta.
ResponderEliminarGracias por leerme siempre, Por validar y compartirte.
Eliminar